{"id":26828,"date":"2020-05-19T15:49:38","date_gmt":"2020-05-19T18:49:38","guid":{"rendered":"https:\/\/crc.org.ar\/w\/?p=26828"},"modified":"2020-05-19T15:49:38","modified_gmt":"2020-05-19T18:49:38","slug":"de-parte-de-tu-equipo-de-prensa-del-club-de-regatas-corrientes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/crc.org.ar\/w\/de-parte-de-tu-equipo-de-prensa-del-club-de-regatas-corrientes\/","title":{"rendered":"De parte de tu equipo de prensa del Club de Regatas Corrientes"},"content":{"rendered":"<p>Un d\u00eda despu\u00e9s de tu partida, con un poco m\u00e1s de calma, pero con el dolor a flor de piel, te escribimos esta carta, para darte al menos una despedida. No creemos que sea lo que te mereces, porque tu legado indica que tus m\u00e9ritos son mucho m\u00e1s grandes que lo que pueda significar una simple carta, o unas palabras en tu honor.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Con el teclado de la computadora empapado en l\u00e1grimas, la cual vos renegaste para que nos den en el departamento de prensa, a pu\u00f1o y letra, te escribimos con mucho respeto, pero sobre todo con mucho sentimiento, lo que significaste para la instituci\u00f3n, pero sobre todo, para nosotros, tus disc\u00edpulos, tus compa\u00f1eros del Club de Regatas.<\/p>\n<p>Te nos fuiste tan r\u00e1pido, tan de golpe, sin aviso, sin poder dejarnos al menos darte un abrazo de despedida, o aunque sea, cruzar alguna palabra m\u00e1s afectuosa por tel\u00e9fono, ya que esta maldita enfermedad nos tiene distanciados f\u00edsicamente hac\u00eda ya bastante tiempo. Es m\u00e1s, al mirar el tel\u00e9fono, tu \u00faltimo mensaje en el grupo fue \u201cjejeje los dejo trabajar\u201d, en una ma\u00f1ana que parec\u00eda ser normal, donde nos dijiste buen d\u00eda, y tiraste ideas para seguir trabajando y mejorando. En fin, como cada ma\u00f1ana desde que trabajamos con vos.<\/p>\n<p>No podemos evitar pensar en c\u00f3mo ser\u00e1n las cosas a partir de ahora, pero sobre todo, evitar pensar en c\u00f3mo eran las cosas con vos, y lo felices que nos hac\u00eda tener un \u201cjefe\u201d (entre comillas porque nunca te proclamaste m\u00e1s que nadie) como vos. Tan carism\u00e1tico, lleno de felicidad, de optimismo, de pensar y hacernos llegar que siempre, cada cosita o cada cosa enorme, ten\u00eda soluci\u00f3n, y que a los problemas se los resolv\u00eda conversando con tranquilidad. Y si, creo que ese era tu fuerte, tu manera de relacionarte con todos y todas.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de lo sucedido, pensamos \u00bfser\u00e1 que siempre estabas sonriendo y contento? \u00bfPuede ser posible que no haya maldad en vos? O \u00bfsimplemente nos falt\u00f3 conocerte? Y mirando cada mensaje, cada saludo hacia vos, nos dimos cuenta que, si en algo todos coincid\u00edan, era en tu sonrisa caracter\u00edstica, en tu buena predisposici\u00f3n, tu gentileza y tu humildad. Lo cual nos deja tranquilos, de saber que conocimos al \u00fanico e inigualable \u201cPocholo\u201d.<\/p>\n<p>\u00a1Mir\u00e1 si habr\u00e1s sido grande! La triste noticia nos impact\u00f3 a nosotros, como a cada parte del periodismo de Corrientes, Resistencia, y muchos otros lugares. Tu grato recuerdo se hizo notar desde las personalidades m\u00e1s destacadas, como tu amigo Federico Kammerichs, como Montecchia, periodistas de nivel nacional como Fabi\u00e1n P\u00e9rez, hasta en \u201cZapata\u201d, tu compa\u00f1ero del Regatas, el hincha de Boca con el cual siempre estaban cubri\u00e9ndose la espalda cuando hablaban de otro de tus afectos, Boca Juniors. Eso denota la grandeza que ten\u00edas, pero con ese toque indispensable de humildad y simpleza. Mariano Arengo, te dedic\u00f3 una canci\u00f3n, tu amigo Rafael Fond\u00f3n recit\u00f3 en tu nombre, la \u201cJoven Guardia\u201d te escribi\u00f3 una carta.<\/p>\n<p>Se nos hace un nudo en la garganta al saber que en la previa de un partido no escucharemos el \u201cMi gente, que novedad hay\u201d, el \u201cSi pue chamigo\u201d, y por supuesto tu risa estruendosa con tus ojos achinados.<\/p>\n<p>Sin embargo, aunque no podamos parar estas l\u00e1grimas, queremos recordarte justamente con esa gran sonrisa, por eso llorando nos llenamos de felicidad, al saber que pudimos aprovecharte, que mamamos cada consejo tuyo, que nos ense\u00f1aste siempre a ser mejores periodistas, pero sobre todo mejores personas, a ser honestos y responsables con la profesi\u00f3n y el trabajo, que si uno va\u00a0 a hacer las cosas, debe hacerlas bien, sin importar nada. Nunca nos pusiste, ni a nosotros ni a nadie, barreras para crecer, nos permitiste seguir ascendiendo, y cumpliendo sue\u00f1os. Cuando pudimos llevar a cabo transmisiones de partidos, que tanto nos gustan, fuiste el que nos dio la confianza, y el que en gran parte hizo posible eso. Nos felicitaste en p\u00fablico, y en privado nos apuntalaste lo que deb\u00edamos mejorar, y eso lo hacen los grandes como vos.<\/p>\n<p>La pena es por no haber compartido m\u00e1s a\u00fan con vos.\u00a0 Quiz\u00e1s seamos ego\u00edstas, porque queremos que est\u00e9s para guiarnos en esto, para seguir escuchando tus felicitaciones cuando hacemos las cosas bien, porque eso nos llenaba el pecho de orgullo, que vos nos felicites y nos digas vamos con \u201cbombos y platillos\u201d. Queremos que est\u00e9s para seguir pregunt\u00e1ndote cosas, y sac\u00e1ndonos dudas de qu\u00e9 poner, que no, si est\u00e1 bien, si est\u00e1 mal. Y si, somos ego\u00edstas, por eso te vamos a pedir que nos sigas cuidando, y guiando desde donde est\u00e9s.<\/p>\n<p>Tu legado es tan grande, que tendremos que trabajar 10 veces para poder al menos acercarnos, porque marcaste un antes y un despu\u00e9s. Y as\u00ed te despedimos, porque fuiste un gran jefe, colega, compa\u00f1ero, maestro, amigo, y por sobre todo una mejor persona. Acompa\u00f1amos a Silvia, Josecito y Valentina, a tu hermano Fernando, y a tus padres, en este dolor tan grande.<\/p>\n<p>Por eso Jos\u00e9 Antonio Barreto, querido Pocholo, querid\u00edsimo Pocho, te despedimos pero te recordaremos con esta frase de Kapu\u015bci\u0144ski: \u201cPara ser buen periodista, hay que ser buena persona\u201d, y vos claramente lo fuiste de sobra. Hasta siempre.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un d\u00eda despu\u00e9s de tu partida, con un poco m\u00e1s de calma, pero con el dolor a flor de piel, te escribimos esta carta, para darte al menos una despedida. No creemos que sea lo que te mereces, porque tu legado indica que tus m\u00e9ritos son mucho m\u00e1s grandes que lo que pueda significar una &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":26829,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6,156],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/crc.org.ar\/w\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26828"}],"collection":[{"href":"https:\/\/crc.org.ar\/w\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/crc.org.ar\/w\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/crc.org.ar\/w\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/crc.org.ar\/w\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26828"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/crc.org.ar\/w\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26828\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":26830,"href":"https:\/\/crc.org.ar\/w\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26828\/revisions\/26830"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/crc.org.ar\/w\/wp-json\/wp\/v2\/media\/26829"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/crc.org.ar\/w\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26828"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/crc.org.ar\/w\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26828"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/crc.org.ar\/w\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26828"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}